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sábado, 26 de enero de 2008

Descubriendo un Artista Plástico


Cuando digo "Plástico" no es por lo superficial, al contrario, este artista se define como todo lo opuesto, y ya lo comprobarán. Me refiero al área donde se desempeña, aunque estudia dos carreras disímiles entre sí, también este joven divide su tiempo en algo que tanto le gusta: Pintar.

El es Nick Araugamb, tienen 25 anos y vive en el estado Mérida.

No estudia Arte, estudia Contaduría Pública e Ingeniería Química en la Universidad de Los Andes.

"La vena de pintor esta en mi desde que era un niño, alguna vez tome cursos de pintura por allá cuando tenia como 9 años, en el Centro Artístico Andino, con dos profesoras excelente Nelly y Carmen, no recuerdo sus apellidos, fue algo mágico para mi entrar en este mundo que me envolvió y del cual no puedo salir aunque en ocasiones me aleje por x o por y" Comenta.

En que te Inspiras?
Me inspiro en lo que veo, en lo que vivo, en mi familia, en mis amigos, todo lo que pinto está basado en algo y tiene una explicación, aunque no me gusta explicar que es, prefiero que las personas interpreten lo que vean como mejor quieran, es mas divertido, y te puedes llevar sorpresas al ver que algo que tú ves y pintaste de una forma está siendo interpretado de otra manera, muchas veces me río de las locuras que llegan a decir, pero eso me entretiene y me da mas inspiración aun para seguir pintando.

Acoto que su explicación me hace recordar a Juan Pablo Castel, el protagonista de El Túnel, y como logra sentirse cuando una joven observa en su pintura lo que el buscaba reflejar.

A quien admiras, respecto al arte?

Siempre me gustó el mundo abstracto de Picasso, su forma de exponer los colores, las formas, y lo social y humano que llego a ser en muchas de sus obras, Guernica es toda una belleza artística. También me gusta Botero y sus redondeces, no se pero por alguna razón sus cuadros se me hacen misteriosos, me agrada el misterio por eso me agrada lo que Botero me transmite. No hay cosa mas horrible que ser predecible.

Cuales son tus metas?
A corto plazo quiero graduarme, te confieso que me gusta más una carrera que la otra (contaduría prevalece sobre ingeniería), conseguir estabilidad emocional me mantiene la cabeza ocupada, aunque ahora trato de no darle mucha importancia a eso, así que ha dejado de ser una meta (que sin embargo sigue latente), pinto porque es una necesidad para mi, por temporadas me alejo de la pintura, sobre todo cuando entro en momentos de melancolía, donde prefiero pasarla en soledad absoluta, eso ya casi no sucede, así que llevo tiempo sin alejarme de este bello mundo del arte, me gustaría montar una exposición, pero prefiero el anonimato, no me gustan mucho los flahses (jejejejejeje), aunque es un negocio lucrativo, prefiero mantenerme de bajo perfil, y lo que voy pintando unos cuadros me los quedo, otros los he vendido entre amigos o familiares, y llega una cadena de amigos de amigos, de amigos de familiares, pero eso no me agrada mucho...

Por último, como defines el estilo de tus obras?
Defino lo que pinto como un mundo abstracto con algo de surrealismo, es como una fusión de ambas cosas, bueno así lo veo, y me agrada, no me veo pintando algo que no quiera, o algo que me encarguen, solo plasmo en el lienzo lo que llevo dentro de mi, es un estilo de vida, una forma de vivir, un camino elegido, así me gusta....... así me quiero...... jeje
a
Gracias Nick por dejarnos ver tus obras... muchos exitos para ti!!!

jueves, 17 de enero de 2008

Wake Up Call Maroon 5

Debo confesarles que me gusta bastante esta banda. Su estilo musical, la voz algo nasal de Adam, la mezcla y la "sencillez" que representan, todo en conjunto me han convertido en seguidor de Maroon5.
Este tema lo traigo hasta aquí porque aparte que me gusta bastante, el video es excepcionalmente estupendo y aparte su música me lleva a pensar que podría ser el tema de El Máximo Galardón (fantaseando un poco), tiene el ritmo que necesita, la sensualidad, ese no se que, que a mi parecer va a tono con la historia.
Así también la letra, no se si por sugestión, tienen algo que puede asociarse.
"PODRÍA HASTA SANGRAR PARA HACERTE FELIZ
TU NO NECESITAS TRATARME DE ESA MANERA
Y AHORA TU ME DERROTAS EN MI PROPIO JUEGO
Y AHORA TE ENCUENTRO DURMIENDO SONORAMENTE
Y A TUS AMANTES GRITANDO FUERTE
ESCUCHO UN SONIDO Y GOLPEO EL
SUELO"
Para ver la letra en ingles y español haz click aquí


martes, 15 de enero de 2008

EL MÁXIMO GALARDÓN (fin)

Cuando abrió la puerta desperté, traía el desayuno, distingo que los días pasan por el tipo de comida que trae, hoy es el décimo día aquí cencerrada, me besó en los labios y llevó una cucharada de avena a la boca.
- ¿Podrías soltarme una mano tan solo para comer? Le dije suplicándole, pero me ignoró. – Estás muy elegante hoy… quisiera abrazarte fuerte, significas tanto para mí, lástima que no me creas. – Dije con las palabras ahogadas.
- ¡Cállate!. – Gritó y me dio jugo de naranja. Estaba desesperada, no podía fingir más, sino me dejaba libre pronto iba a gritar cuanto lo odio, es un demente.
- Lo que sucede es que no me amas, sino permitieras que te besara, abrazara…
Se levantó y desató la cadena que me sujetaba la mano derecha, me dolía la muñeca, lo abracé y luego lo besé, quería separarme pero él seguía tocándome las amígdalas con su lengua, dio media vuelta y se marchó.

Dejé el trago en la mesa, Alí me tomó de la mano y me dijo que ya era hora de irnos.
- ¿Por qué tan temprano? A esta hora ni mi bisabuela duerme. – Dijo Fe con los ojos desorbitados, había tomado más de lo normal, aunque para ello eso es normal, me tomó de la mano y me haló hacia ella dirigiéndonos a la sala de estar.
- ¿Qué harás por fin? ¿Te iras al cerro Aconcagua, iras a la capital del mundo, o vivirás tu aventura con el reportero en Italia? – Preguntó
- Iré a Argentina con mi esposo.
- Debemos irnos. – Interrumpió Alí. – Temprano tenemos que hacer unas diligencias, recuerda que al igual que tu, viajamos pasado mañana.
- Quizás nos veamos en el aeropuerto.- Respondió Fe.

Estaba sentado en la grama, mirando el pequeño lago.
- Esta será la última vez que nos veamos, no habrá llamadas, todo ha pasado a niveles que no esperaba. – Dije al llegar, calmada y segura.
- ¿Por qué tienes miedo?, ¿No tienes derecho a tener dudas o a tener el valor de aclararlas?, ¿de que niveles hablas? No seas ilusa, lo que sucede es que descubriste que me amas y pretendes detenerlo al no verme jamás, pero ya formo parte de tu vida y no puedes sacarme de ella. Tan íntegra, tan independiente que no tiene la capacidad suficiente como para aceptar que ese egocéntrico baboso ya no significa nada para ti y que yo soy el hombre de tu vida.
- ¡¿Siempre crees que tienes la razón?! – Grité.
- ¿Acaso no la tengo? – Dijo calmadamente y me enojaba el hecho de tener que decirle que todo era cierto.
- Y lo que esperas es que deje a mi esposo, mi casa y huya contigo, como si fuese una loca adolescente.
- No, lo que pretendo que hagas es lo que dicte tu corazón.
Una lágrima rodó por mis mejillas y volteé rápidamente, no quería que me viera como una estúpida y sentimental llorona.
- Ese es tu gran problema. – Dijo y me abrazó. – Siempre quieres ocultar tus sentimientos, tus enojos, tus pasiones. – Comenzó a besarme en el cuello y poco me faltó para llegar al orgasmo, me separé de él, lo observé a los ojos y lo besé.
- No abandonaré a Alí.
- Entonces creo que hoy es nuestra despedida, ya mañana estaré en un país, tú en otro. – dio la vuelta y caminó hacia el auto, corrí hacia él y nos besamos con pasión, nos abrazamos con intensidad, os metimos al carro como en un acuerdo tácito y fue desbotonando mi camisa mientras se desnudaba, lo besé con desespero, me acariciaba los senos, bajó la mano lentamente hasta quitarme la falda, me monté sobre él aferrándome a sus brazos musculosos, me dijo al oído que me amaba, nuestros sudores se mezclaron, los alientos se unían, al fin lo sentí dentro de mí y junto al movimiento rítmico iba diciéndole cuanto lo deseaba, pronto llegamos al clímax y sentimos un fuego interno que nos sacudió.
- No quiero separarme nunca de ti, ven conmigo Su.
- Y luego… ¿Cómo quedará mi nombre?. – Dije con tristeza.
- ¿Qué importa la gente? Que el mundo se derrumbe... Además a los famosos se les perdona todo.
El silencio reinó en el lugar, no sabía que responder.
- No voy a obligarte, mañana antes de cada uno irse a otro país, estaré aquí si vuelves es para estar conmigo… para siempre. – Dijo tomando mi cara entre sus manos.
Me vestí rápidamente, sin intercambiar palabra alguna, bajé del auto y se marchó.
Como es posible que mi vida se haya complicado de tal manera, jamás pensé en ser infiel, imaginé morir junto a Alí Bulcre, ni remotamente sospecha lo que sucede y aunque me encuentro en una encrucijada y siento que lo amo, la vía alterna me resulta atractiva, interesante y quiero explorarla. Han sido cuatro años junto a él, y ahora un loco desconocido me hace tambalear en mi seguridad, sólo sé que es un reportero gráfico, un hombre alto, piel morena y de ojos claros que me enloquece. No sé si es un psicópata o un ser totalmente normal.

A pesar de tantos intentos aun no me había soltado por completo, creo que voy a morir, encerrada, golpeada, a oscuras, hoy son quince días sumida en este mundo. Abrió la puerta para traerme la cena.
- ¿Podrías darme un baño primero?- Le dije casi en susurros y comenzó a desvestirme.
- Pero aquí no, llévame al baño, vamos a ducharnos juntos, hagamos el amor. – lo besé y me miró a los ojos analizándome, sonrió y me besó, luego prosiguió desnudándome sin inmutarse.
- Hace varios días que no me haces tu mujer, quiero ser tuya, pero que sea con dulzura, pasión, romance.
Me soltó la muñeca izquierda y los pies, me cargó hasta el baño, no tenía fuerzas para caminar, me parecía estar en un lugar extraño, me colocó en la bañera y comenzó a llenarla de agua mientras se desvestía.

Fe encendió un cigarrillo y dejó a un lado la revista que leía, me coloqué la chaqueta, el frío hacia estragos en las noches. Tomé un sorbo de café.
- Faltan horas, ya mañana estarás en un lugar que ni lo sabes amiga. – Dijo Fe. – Imagina las dos en las mejores discotecas de Nueva York, visitando nuestros amigos, en los desfiles, con los famosos a nuestro lado. Todas unas divas. Como siempre.
- No iré a Nueva York… no sé que hacer. –Dije y respiré profundamente. – Sinceramente quiero hacer algo, pero no es lo correcto.
- ¿Qué es lo que quieres hacer? Su, solo vivimos una vez. Eres joven, bella, tienes todo un mundo y estás encerrada, aburrida, obstinada.. Y casada con Alí, si ya sé “el mejor hombre del mundo”.
- Soy la envidia de muchas mujeres. – Dije y sonreí. – Quiero irme a Italia con Jim.
- ¡Hazlo! Eres una mujer adulta y dueña de tus acciones. Hazlo.
- Estás loca. ¿Y Alí? Que será de él. – Pregunté.
- Alí estará una semana en Mendoza, tiempo suficiente para que vivas una aventura. Tienes que ser práctica. Estarás una semana en Italia y luego vuelves a tu cotidianidad. – Dijo con mucha calma.
- No todo es tan sencillo…
- No todo es tan complejo. – Interrumpió. – Dile que no puedes ir, y cuando él esté allá, te marchas. Tú conoces a Alí más que yo, sabes que él no se regresará.
- Pero Jim dice que quiere algo serio conmigo, irme a Italia y luego dejarlo como si todo fuese una aventura. No sé…
- Luego ves que sucederá. Quizás es solo sexo, pasión. El tiempo lo dirá. Por eso te ocuparás después. – Encendió otro cigarrillo y pidió otro trago.

Las maletas estaban sobre el sofá, y Alí con la mirada tensa, la vena de su frente latía al mismo ritmo que su corazón. La piel enrojecida de la rabia, la impotencia.
- No entiendo tu molestia la verdad. Mañana en la mañana ya estaré en Mendoza. ¿O crees que tomaré otro vuelo? A última hora este cliente le hicieron una auditoría y si no busco todas las facturas él puede ir detenido. Le pueden cerrar su negocio. – Le dije con ternura, aún así su molestia no disminuía.
- La solución es irnos mañana, juntos. – Respondió.
- Sabes que no, mañana ustedes estarán en el cerro Aconcagua, jamás llegarás a la cima si no haz descansado, si no estás relajado. Después de muchas horas de vuelo y de mal dormir no estarás en condiciones de escalar.
- Tienes razón. ¿Me estarás llamando, escribiendo? Quiero saber a que hora sales, calcular la hora en que legaras. ¡Todo Su!. – Dijo con firmeza. Le di un beso en lo labios, un fuerte abrazo, subió las maletas y lo vi marchar. Tenía un nudo en la garganta y otro en la conciencia. Subí a mi habitación rápidamente, observé la cama donde me había hecho su mujer, las paredes que escogimos el color hace meses. La fotografía de nuestro matrimonio, y se coló la imagen de Jim, su mirada, sus palabras, el encuentro sexual en su carro.

El vuelo tenía un retraso, Alí decidió comprar un café y leer alguna revista esperando que el tiempo pasara. Todos sus amigos estaban acompañados con sus esposas y la soledad le hacía sentir inferior.
- El famoso Ali Bulcre. El señor del abdomen más admirado del país. – Escuchó que dijeron y se volvió. Era Fe, le dio un beso en la mejilla y le invitó un café. Aunque no era de su agrado al menos se sentiría menos solo, aunque esté acompañado por seis amigos.
- ¿Así que Su debió atender al cliente?. – Repitió fe luego de que Ali le contara lo sucedido. – Querido y admirado atleta debes saber algo, y es posible que no me creas, pero debes apurarte para comprobarlo con tus propios ojos.

Subí las maletas al auto, observé el jardín, la brisa acariciaba mi rostro y el sentirme una mala persona se desvanecía al pensar que pasaría momentos felices y diferentes. Encendí el auto y el portón abrió, cuando subió totalmente me detuve, ahí estaba el chico del frente, inmóvil, observándome, vestido de negro, como siempre. A esta hora Jim debe estar en el parque y debía apurarme. El chico estaba inmóvil y no me permitía salir, baje la ventanilla.
- ¡Estoy de salida! Apártate por favor. – le dije y se acercó, lo cual me produjo cierto temor. - ¿Qué quieres? Voy retrasada.
Me observó con detenimiento y esbozó una leve sonrisa.
- ¿Usted es Su Bulcre? – Dijo en un hilo de voz. ¿Usted era la famosa modelo, la actriz?
- Si, yo soy Su Bulcre.. Pero debo irme.
- Me da su autógrafo, he querido pedírselo desde hace días pero no sabía si era usted.
Me dio un lápiz y papel, pero al subir la vista pude ver que Alí acababa de llegar. Descendió del auto, caminó paso firme hacia mí y observó al joven.
- ¿Qué sucedió? – le dije extrañada y sorprendida.
- Vine a comprobar algo. Solo eso… ¿El joven quiere un autógrafo? Fírmalo que tenemos que hablar.
Firmé rápidamente, le di un beso al chico y nos dirigimos a la habitación.
- No voy a andar con rodeos, ya el avión partió, ya no me importa ir a Mendoza., ni escalar la montaña más alta. Quiero saber algo y creeré lo que me digas. – Dijo tajantemente.
- Tú dirás, me tienes preocupada, ¿Qué sucede? – Le dije
- ¿Tienes un amante y te ibas a ir con él para Italia?
Sonreí nerviosa, tratando de ocultar mi sorpresa.
- Ali por favor, ¿De donde sacas eso? Yo solo tengo ojos para ti. – Respondí. – Debí quedarme por el cliente que te dije.
- Podría averiguar si lo que dices es cierto, podría ir donde tu cliente y preguntarle si es cierto que le hicieron una auditoría, podría haber regresado mañana y comprobar si estabas en casa, pero hay algo mas sencillo para saber la verdad. – Dijo tratando de ocultar la rabia, pero su piel ya se enrojecía.
- La única forma es preguntándome, y te estoy diciendo la verdad. ¿Quién te metió eso en la cabeza?
- Sé todo el plan que tenías, pero ya veré si es real. Solo basta con ver que tenías en el carro, a donde te disponías a marchar en este momento.
Bajó las escaleras rápidamente. Lo seguí hecha un manojo de nervios, abrió el carro y observó las maletas, las arrojó al jardín, las abrió y lanzó cada una de las prendas que había dentro.
- ¿Qué es esto? No es la ropa que compramos para ir a Mendoza. ¿A dónde ibas? ¡Dime! ¿Qué significa todo esto Su? – Tomó mi cara entre sus manos con fuerza y me observaba con gran odio. – Pudiste decirme la verdad, pero preferiste seguir engañando.. Y lo peor, ¿desde cuando?, ¿!Desde cuando te estarás revolcando con otro tipo?! Y yo haciendo el papel de estúpido. No eres más que una perra. ¿Qué te hacía falta? Amor, dinero, compañía… lo tienes todo. – Dio media vuelta y comencé a llorar. – Ya sé, querías un pene más grande dentro de ti. ¿Desde cuando?. – Dijo y volvió a tomarme el rostro.
- Quiero irme. Voy a irme para Italia. Soy una perra, una sucia, una maldita, lo que tú quieras decirme. Pero voy a irme para Italia en ese momento. – Dije con fuerza, ahogada en lágrimas y mirándolo a los ojos.
- ¿Prefieres huir como una rata que seguir a mi lado? – Preguntó.
- Si.. Quiero vivir, eso es lo que quiero… ¡Estoy harta de ti! De tu ego, de tu prepotencia, de tu falsedad, de tu heroísmo. ¡Harta!. – Le grité y me dio una bofetada que me tumbó al césped. Se acercó preocupado a levantarme pero le esquivé.
- Voy a irme y no vas a detenerme.
Me dio otra bofetada y perdí el conocimiento.

Me observaba, luego se metió a la bañera junto a mí y me besó el cuello, entrelazamos las piernas y me besó en los labios, le acariciaba el pecho, fui subiendo las manos y le hundí la cabeza en el agua, utilicé todas mis fuerza, trataba de desprenderse y me empujó, caí y le pateé los testículos, salí del baño, corrí por el pasillo lanzando todos los floreros al piso y me encerré en mi habitación, comenzó a golpear la puerta y me vestí rápidamente, abrí la ventana, era muy alto para saltar, tomé el teléfono, si lograba entrar me mataría, nadie respondía en la central de policía, la puerta cayó al piso y me sobresaltó, me observo con gran odio, yo con temor, sentí correr orina por mis muslos, se acercó despacio, lentamente, brinqué por la cama, abrí la gaveta de la cómoda y extraje la pistola, seguía caminando hacia mí, con la mirada fija, intensa… preferí mi vida, le di tres disparos y cayó, el cuerpo estaba bañado en sangre, grité aterrada y dejé caer el arma.

Cuando Jim encendió la TV estaban dando la gran primicia de que la ex-modelo y actriz Susana Bulcre, quien era elegida por las revistas como la mas hermosa, la mejor vestida y las mas influyente en la sociedad, había asesinado de tres disparos a su esposo, el conocido atleta y hombre de negocios Alí Bulcre, quien fue elegido como el esposo ideal por las féminas del país. Entre personas vinculadas a las leyes se comenta que a la imputada es posible se le condene de 30 a 40 años de cárcel.

FIN
© Jesus Maury, 2008. Todos los Derechos Reservados.

sábado, 12 de enero de 2008

Esto es iNcoNceBibLE!

Veremos si a la final suena, espero que sí. He estado en varias páginas para poder colgarlo, sendspace.com por ejemplo me lo eliminó...


Este es un experimento algo loco y rudimentario. Tratando de descubrir las funciones de un programa que descargué salió esto de seis minutos... que quizás manana ya no sonará, como me sucedió hace poco.
Sino abre espera un ratito... Ah! y ESERO TUS OPINIONES

Debo acotar que recurrí a la música que tenía a la mano, la última me gusta full, la 1era no mucho.. pero el programa está iNcoNCeBibLE!


Si deseas escucharlo.... sin enrollarte mucho, pues es algo que hice sin mucho plan pero con mucho carino y ganas de jod... (el siguiente sera mejor) dale click a la imagen!
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jueves, 10 de enero de 2008

EL MÁXIMO GALARDON (4to cap)

Se quitó los lentes oscuros y trató de ver entre las rejas, en el amplio jardín no había nadie, se tronó los dedos y esperó algunos segundos para volver a asomarse y ahí estaba Su, hablando por teléfono mientras se dirigía al auto. La contempló, miró su silueta, la estrecha cintura y como se pronunciaban sus senos en la escotada blusa de seda blanca, las nalgas redondas que marcaban la elástica de su panty en el pantalón azul lo hacían fantasear más con aquella deidad, en cuanto el portón abrió echó a correr. Su bajó la ventanilla y pudo divisarlo. Otra vez este chico. Pensó.

Aunque Alí tenía todo el equipo deportivo para escalar: protección, zapatos, ropa, y demás accesorios no había artículo en la tienda que no dejase de comprar. Era como un niño en una juguetería.
- Mel se hará cargo de todos los clientes, le pagaré una comisión. Pero debemos regresar en una semana. Es el trato que hicimos. – Le dije.
- Tienes que confiar en mi palabra… el jueves estaré subiendo hasta la cima., ¡y cuando llegue tu estarás ahí! – Dijo Alí y me besó en los labios, prosiguió. – Debo comprarte la mejor ropa, algo deportivo pero a la vez sofisticado, elegante pero cómodo. Ya averigüé como está el clima en Mendoza.
- Tengo chaquetas, ropa de invierno, verano…
- Nuevo, todo debe ser nuevo Su – me interrumpió.
Y mientras caminaba, observaba, admiraba, enloquecía con todo lo que estaba a su paso no dejé de pensar en Jim y saber que faltaba poco para nuestra cita. Flotaba en una nube densa, y la voz era lejana, repetitiva, obstinante. Y sin darme cuenta estábamos cubiertos de paquetes, lo que representaba todo lo que usaríamos en Argentina por una semana. Otro país, otra cultura, pero rodeada de sus amigos, escuchando las conversaciones que me sé de memoria, y verlo cubierto de tierra mientras emerge del precipicio. Temiendo la posibilidad de que pueda morir, un pie en falso y no estará en la cima.
- Debo ir a la oficina de Mel. Son tantas cosas que debo dejarle al pendiente.
- Pasaré antes por el gimnasio, nos veremos en la cena. – Dijo Alí y subió al auto.

Cuando llegué a la plaza debí esperarlo un rato, veía las aves revolotear de un lado a otro y las parejas tomadas de la mano caminar sin importar que el mundo se cayera a pedazos.
- Quise saber si eras capaz de aguardar por mi- Dijo Jim y me besó, fue un momento tan normal, como si fuésemos novios desde hace tiempo. – Ayer debí cubrir una exposición de arte, me hubiese gustado ir a la fiesta del amigo de tu esposo.
- Me asombra como logras saber todo lo que hago… Estuve tan aburrida, con ansias de salir volando, de correr desnuda por la calle, estoy harta de todo, de la sociedad, de mi casa, de mis libros…
- De tu esposo. – Interrumpió Jim, y aunque no quería aceptarlo era una realidad.
- ¿Tú crees saberlo todo? – Pregunté
- Solo leo tus ojos, analizo tus gestos, ¿Por qué no saliste corriendo de ahí? ¿Qué te lo impedía? Se que soy un desconocido y que no significo nada para ti, pero quiero ser el hombre que te haga conocer lo que es el amor sincero, puro, sin interés, quisiera consentir tus caprichos, realizar tus sueños. ¿Sabias que tú realizaste el mío? Era conocerte y lograr que pensaras en mí, que estés dispuesta a amarme.
- Creo que estas extralimitándote, yo jamás he dicho que esté dispuesta a amarte. – Dije y me levanté, él se quedó sentado en la grama viendo el horizonte.
- No hace faltas que lo digas Su Bulcre, el hecho de permitirme decir tantas cosas significa mucho, me haz dejado entrar en tu vida, y quiero ser tu centro, tu fin, llenar tus vacíos… ¡Me vuelves loco! – Dijo poniéndose de pie y acercándose a mis labios.
- Tú tan solo me deseas Jim Rivero.
- Me encanta como suena mi nombre en tus labios, tus labios rojos, aterciopelados, con sabor a fresa…. Tengo una posibilidad de trabajar en Italia, huyamos juntos, ¡vámonos! Si quieres puedes estar conmigo siempre.
- No me amas, tú me deseas. – Dije acariciándole el rostro.
- Yo te amo, y te deseo... como tú a mí.
Di la vuelta y me marché, no podía conducir, ese hombre poco a poco me estaba seduciendo, lo estaba dejando entrar en mi terreno y tenía que hacerlo retroceder, pero creo que sería capaz de retenerlo para que no dé pasos hacia atrás, todo esto debía terminar y mañana lo haré, debo reflexionar, no soy una niña inconsciente, alguien puede verme, tengo mucho que perder ¿qué? ¿Qué podría perder? A Alí y la reputación de mejor matrimonio del país y pareja mas hermosa de la década. Me asustaba la idea de no importar ver el futuro de mi vida sin él a mi lado, ¿será que no lo amo?, quizás es solo atracción a lo desconocido, ganas de vivir una aventura.
Jim se quedó de pie, observándola hasta que se desapareció en el infinito y una lágrima rodó por sus mejillas.
- No te perderé. – Se dijo a sí mismo.

Al llegar a la casa la chica ya había servido la cena y Alí estaba visiblemente molesto.
- Si ves el celular verás la cantidad de llamadas perdidas que tienes. Sabes que me molesta que no me respondas, no sé si te pasó algo, donde estás, con quien. -Dijo
- Tenía el teléfono en silencio. Estuve explicándole muchas cosas a Mel, sabes que le estoy rogando para que atienda a mis clientes, por eso no quería ir en este momento para Mendoza.
- ¿Y perderte ver escalar a tu amor uno de los cerros mas altos de Argentina? – Dijo y me abrazó fuertemente.
- Claro… como perderme eso. – Dije en susurros.

Una rata enorme pasó por mis pies pero como en un cuento de hadas se había convertido en una compañera de esta soledad que me está enloqueciendo. Ya podía distinguir en la oscuridad cada objeto y escuchar a distancia los pasos, era insoportable seguir así, transcurrir los días y saber que mi vida se agotaba, que quizás el mundo estaba preguntando por mi. Tenía que buscar fuerzas dentro de mí, hacer de mí una herramienta para escapar. Ya no había nada que perder, porque es mejor morir que seguir en esta tortura.

Subí a la terraza, admirando la ciudad, el cielo, ahí abajo estaba el chico del frente, dio media vuelta y entró a su casa. En la mesa estaba “Verónica decide Morir”, un libro que me ha atrapado pero que no hace borrar mis encuentros con Jim.
- Hola.
Di media vuelta sorprendida y me cerré la bata. No sabía si darle un abrazo, un beso, la mano o responder simplemente. Era Fe.
- Parece que ya no soy bienvenida a tu casa.
- No seas tonta Fe, siéntate. – Dije sonriendo. – ¿Quieres café, jugo, galletas?
- Solo quiero que hablemos, con calma, sin miedos Su, yo soy tu amiga y nos conocemos desde hace mucho como para distanciarnos. En unos días me iré del país y no sé cuanto tiempo pasará para volvernos a ver, y quiero dejar todo aclarado. – Dijo Fe calmadamente, tomó asiento y me invitó a hacerlo.
- No tienes que decirme nada, sé que no estabas en tus cabales en ese momento. – le dije.
- No te engañes… si lo estaba, recuerdo todo lo que dije e hice, y todo fue porque así lo quería, y no me arrepiento, todo fue planificado.
Sus palabras me sorprendieron, pero no sabía qué decir, ella prosiguió.
- Quería drogarte para hacerte mía, porque siempre te he amado Su, así soy yo, tal como me vez. – Se levantó y dio media vuelta, se sentó, sonrió y encendió un cigarrillo. – Haz conocido mis novios, mis amantes, mis despechos, pero siempre he estado enamorada de ti, desde que te conocí.
- Fe, yo…
- Tranquila – Se apresuró en decir. – Sé que no compartes mi libertad sexual.
- Para mi tú eres una gran amiga, incondicional, éramos un gran equipo y hasta conquistábamos juntas a los mejores chicos solo para burlarnos. Eres como mi hermana.
- Creo que pude llegar a ti si Ali no se hubiese atravesado.
- Jamás hubieses llegado a mí porque no soy lesbiana. – Le dije mirándole a los ojos.
Exhaló una bocanada de humo sobre mi rostro y me mantuve firme en la mirada. Se levantó y se dirigió hacia mí.
- Lo acepto, perdí una amante, perdiste un gran orgasmo, pero… ¡Somos amigas! – Dijo extendiendo los brazos, me levanté y le abracé fuertemente.
Caminamos al jardín y nos acostamos en la grama.
- Respeto tu forma de vida, sabes lo que te conviene, lo que es mejor para ti. Estas conciente del daño que te haces, las consecuencias de las drogas, del cigarrillo, de esa vida agitada, pero no voy a darte consejos, así también respeto tu diversidad sexual, solo te digo que te cuides. – Le dije.
- Si mamá. – Respondió y sonreímos. – Pero cuéntame, ahora haciendo memoria… ¿Cómo estás con Alí?, porque algo me dice que tienes una aventurilla por ahí.
Los segundos pasaron y en mi mente las ideas chocaron, no sabía si contarle todo, pero consideré que era lo mejor.
- Hay un hombre que me gusta mucho. – Dije al fin y ella se sentó asombrada. – Lo conocí hace poco. Es un reportero gráfico, está algo loco, es extraño, pero a la vez tan romántico, tan seguro de lo que dice, tan sencillo.
- ¿Y ya se acostaron? – Preguntó
- ¡No! – Respondí de inmediato. – Solo nos hemos besado. Y hoy decidí que no lo veré mas, a menos que sea para decirle que basta.
- ¿Y de verdad quieres terminar? No quieres verlo más, porque los ojos te brillaron cuando dijiste que era casi un Dios.
- No quiero dejarlo, pero es lo que debo hacer. Yo amo a Alí y tengo un matrimonio de 4 años, hasta ahora mi vida ha marchado bien. Hoy me pidió que huyera con él.
- Pero si te dice eso es porque está enamorado. ¿Y que respondiste? – Preguntó.
- Nada, no dije nada. Todo esto acabará. El miércoles me iré a Mendoza una semana y será como una segunda luna de miel.
- ¡El mismo día que me iré a New York! Me encantaría que fueras conmigo. ¡Imagínate las dos en Nueva York! El mundo a nuestros pies. Deja ese aburrido viaje a la montaña, inventa una excusa y vamos a la capital del mundo.
Su se levantó y Fe la observó, contó cada paso que dio y como sus caderas se movían, se quedó sentada unos segundos, pensando que el gran triunfador Alí Bulcre sin saberlo corría el riesgo de perder su máximo galardón. El deseo que sentía por Su era incontenible, se había jurado a sí misma probar cada rincón del cuerpo de esa hermosa mujer.

Alí estaba en la ducha, sonó el celular y respondí rápidamente
- ¿Pensaste lo que te propuse? – Dijo Jim
- ¿Por qué me estas llamando ahorita Alí está aquí? – le dije en susurros.
- En 3 días me iré, el periódico me ha dado una gran referencia para llegar a un diario de Roma y comenzar a trabajar. Sería como una luna de miel.
- ¿Estas loco? Yo no puedo irme. ¿Cuándo vuelves?
- ¿Te importa si vuelvo o no? Eso me da mucha satisfacción.
Salí de la habitación y me detuve en el pasillo, cerrando la puerta.
- El miércoles me iré para Argentina con Alí estaré una semana allá.
- Si ya sé que al grupo le dio por subir un cerro en Mendoza. Es muy probable que salga en los diarios la nota. No pasa desapercibido tu querido esposo. Y de seguro vuelve con la medalla de oro, porque aunque es entre amigo si no llega a la cima primero es capaz de lanzarse al vacío.
Sus palabras me causaron gracia.
- Debo colgar. – Le dije
- No me haz respondido. ¿Aceptas venir conmigo?
- ¿Con quien hablas? - Dijo Alí y colgué de inmediato.
- Con un cliente. ¿Sabes? Me encanta verte desnudo. – Dije observándole y me abalancé contra él.


(Continuará)


Jesús Maury, 2008, Todos los Derechos Reservados

domingo, 6 de enero de 2008

EL MAXIMO GALARDON (3er cap)

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1er cap
2do cap

Cuando Alí regresó ya había terminado mi trabajo, apagó el televisor y se acostó a mi lado, lo observé extrañada, pero antes de reclamarle por qué no me había permitido seguir viendo la película me besó apasionadamente.
- Vamos la próxima semana para Argentina, debemos comprar ropa para invierno, mañana en la tarde nos encargamos de eso. – Me dijo sonriente. Lo miré a sus ojos oscuros y observé mi rostro en sus pupilas.
- ¿A Argentina? – Pregunté. - ¿Por qué tan de repente? Yo no puedo ir la próxima semana, tengo trabajo que hacer.
- Su, tienes una semana para planificarte, es el miércoles porque el jueves debemos estar preparados, el grupo de alpinistas iremos al cerro Aconcagua en Mendoza, está a casi 7 mil metros sobre el novel del mar… mientras nuestras amadas nos esperan en al cima. Y te puedo besar todo cuebierto de tierra y sudor.
- ¿Volverás a escalar? – Interrumpí y me levanté de la cama. – sabes que no me gusta, que me aterra Alí… ya no es lo mismo, ya han pasado los años.
- ¡Ey! – Gritó y saltó de la cama. – Aun no llego a los 30 años. Además mira esto. – Dijo quitándose la camisa y mostrando los bíceps, con una mirada pícara. – Estos brazos resisten, estas piernas soportan, golpéame el pecho – Dijo acercándose lentamente, me hacía gracia verlo así, como un adolescente pretencioso y orgulloso de su físico alardeando delante de las quinceañeras. Me abrazó fuertemente, me besó con locura, me encantaba sentir su barba rasguñando mi cuello, mis hombros, mi pecho, me desnudó y me dirigió a la cama, me gustaba sentir su enorme cuerpo sobre el mío, su aliento, observar las pecas de sus hombros, pero por un instante Jim se coló en mis pensamientos.
- ¿Piensas en mi? – Preguntó.
- ¿No te parece que mi piel es muy blanca y que estoy muy delgada?
- Me encanta el color de tu piel y me vuelve loco tu delgadez, me gustas toda tú. – Aprisiono mis labios con los suyos y volvió a hacerme suya.

Fe cenó con nosotros, trajo una botella de vino y le regaló a Alí un hermoso reloj que tenia funciones que tardaríamos dos días en descubrir. A mi esposo no le ha gustado jamás mi amistad con Fe ni a ella mi matrimonio con él, pero he tratado de que se manetnga la armonía cuando al menos estamos los tres.
- Alí aunque eres muy moderno tengo que pedirte permiso para algo, por si te molestas luego… o en el peor de los casos lo vayas a negar. – Dijo Fe luego de que brindáramos, Alí la observó en silencio, esperando a ver con qué novedad salía esta vez, prosiguió. – El miércoles próximo me iré a New York, es la semana de la moda, donde debo desfilar, me quedan pocos días en la ciudad, y aun no he salido con mi mejor amiga.
- Fe que loca eres, ¿me vas a pedir permiso? Crees que Alí es un troglodita. – Dije sonriendo.
- Su no necesita pedirme permiso, aunque tú pienses que soy un machista cavernícola. –Complementó Alí.
- O sea que ya contando con tu aprobación solo falta que tu aceptes Su, vamos esta noche al club de Edu, ¿lo recuerdas? El dirigía un programa de TV, acaba de abrir una discoteca y me ha invitado.
- ¡Claro que lo recuerdo! Él era novio de un modelo muy amigo nuestro, ¿terminaron?
- ¡¿Novio?! – Dijo Alí sorprendido. - ¿De un modelo?... ¿Es gay?
- Si Ali, es gay. – Respondió Fe con tranquilidad. - Así que tu esposa estará muy segura en la noche. Ellos terminaron hace mucho tiempo, Edu se casó con una publicista hace poco, me contó Noé, quien también fue su novio.
- ¿Se casó con una mujer y antes fue novio de un…?
- Si Alí – Respondió Fe, mientras Su la escuchaba atentamente. – Y para que te escandalices más al parecer le es infiel con el Dj de la discoteca que abrió.

Me coloqué una minifalda menos corta que la de Fe, un top y una chaqueta negra que hacia juego con los zapatos y la cartera donde solo incluí el celular, perfume y algo de dinero. Alí me dio un beso y me dijo al oído que lo llamara ante cualquier cosa. La discoteca estaba abarrotada, enseguida Edu nos recibió y nos ubicó en la mejor área y nos trajo dos cócteles. La música electrónica era ensordecedora y la luz enceguecía, por un instante me sentí como una septuagenaria, y para mi ese mundo en el que navegaba antes era totalmente desconocido ahora. Las pupilas no distinguían entre la oscuridad y los flashes cuando antes era una reina en la pista y todos admiraban como bailaba. Edu, vestido como siempre a la ultima moda y sus amigos estuvieron un rato con nosotras, luego Fe me trajo otro trago y me dijo que bailáramos. La música era un ritmo pegajoso que tan solo tenias que sentirla para que tu cuerpo se dejara llevar por el compás mientras centenares de personas te empujaban de un lado a otro, llegamos a estar muy cerca, sentí su cuerpo algo sudado cerca de mi. Me dio un poco de su trago, era una mezcla de kalúa con algo que no reconocí, me observó y se acercó mas.
- Te queda muy bien ese perfume – Me dijo al oído e inmediatamente sentí su lengua pasar por mi cuello produciéndome un escalofrío que me recorrió todos los sentidos.
- ¿Qué estas tomando? – Le pregunté separándome un poco.
- Una de mis mezclas… deberías recordar, Edu lo hizo para mí. – Dijo tomándose inmediatamente todo el trago. - ¿Quieres? – Dijo sacando de la cartera un poco de cocaína en una pequeña bolsa.
- No Fe, te dije que no hace días… ya hace mucho tiempo que no...
Me vi interrumpida en mis palabras al sentir su lengua dentro de mi boca y su brazo izquierdo apretándome contra su cuerpo mientras la mano derecha estaba entre mis muslos. Logré escaparme, caminé entre la multitud, la cabeza me daba vueltas, todo aparecía y desvanecía según el ritmo de la música, encontré la salida, corrí hacia ella y me marché.

Me dolían todos los huesos, por lo menos estaba aseada, quería ver la luz del sol, respirar aire fresco, oler las rosas, caminar por el jardín, tenía que escapar, pero no podía ni sabía como, ya no tenía fuerzas. Entró y se sentó a mi lado, sabía que lo único que podía esperar era la muerte, ya no había salida y debía centrar todas mis energías y toda mi inteligencia en eso, apoyó su cabeza en mis piernas y quise vomitarlo, me acariciaba y sentía una extrema repulsión, tenía que acceder era la única forma de sobrevivir, al escuchar mis murmullos me quitó la mordaza y me besó en los labios.
- Estando encerrada todos estos días e he dado cuenta de que te amo. - Dije
- Eres una mentirosa, dices eso para que te suelte y así poder huir, pero no será así, estarás aquí conmigo toda la vida hasta envejecer juntos.
- Me gustaría estar contigo en todo momento, y solo estas aquí por ratos
- ¡Eres una maldita perra! No me amas, no deseas verme, ¡solo quieres escapar!
Me dio tres cachetadas y cerró la puerta fuertemente, por lo menos no me colocó la mordaza, le supliqué a Dios que esto acabara, he pensado que es mucho mejor estar muerta y deseo que en un arranque de ira eso sucediera.

Estaba esperando Alí para irnos de compras, tenía seis días para convencer a una colega de hacerse cargo de mis clientes por una semana mientras esté en Mendoza, lugar al que no quiero ir, pero no tengo alternativa. Sonó el teléfono, lo tomé inmediatamente, nadie hablaba al otro lado de la línea, de pronto el corazón empezó a latirme con fuerza, solo escuchaba la respiración al otro lado.
- Sé que eres tú. – Dije. – Y quizás me estoy volviendo loca pero exijo que me llames, no dejes de hacerlo, en forma radical entraste a mi vida y no quiero que salgas.
No contestaba, pero podía escuchar la respiración, observé hacia la ventana, la calle estaba solitaria, esperé un poco y colgué. Ahora surgía la duda de si era él quien me había llamado ¿Quién podría ser? Volvió a sonar y contesté rápidamente.
- Te espero en el Parque Quevedo, en una hora estas allá.
No podía dejarme dominar, yo que me consideraba tan independiente estaba aceptando cosas que anteriormente criticaba en otras mujeres, le dejé un mensaje en la contestadora a Alí diciéndole que debía entregar unos documentos, subí al auto y encendí la radio, el cielo estaba radiante, y el tráfico fluido, estaba sentado frente al estanque y al llegar se levantó, me miró a los ojos, me extendió las manos y nos sentamos al mismo tiempo en la grama húmeda.
- Pensé en no llamarte, pero es que me hacías tanta falta, antes no dejaba de ver tu fotografía, ahora no podría dejar de observarte. – Dijo mientras lanzaba piedritas al estanque.
- Jim ¿Qué puede resultar de todo esto? Amo a mi esposo y tú solo deseas una aventura sexual conmigo. – dije en voz baja.
- Yo quiero que seas mi mujer, la madre de mis hijos, llegar a la vejez junto a ti. - Dijo volviéndose rápidamente.
- Eso no puede ser, porque yo amo a Alí.
- ¿Alguna vez él te ha dicho que te ama mirándote a los ojos?, ¿te ha consultado para tomar una decisión que los afecta a los dos?
Esas preguntas me hicieron retroceder en el tiempo por breves segundos que parecieron eternos, y aunque pareciera normal podría asegurar que hacía mucho tiempo que Alí no lo realizaba.
- Alí era un gran atleta – Dijo Jim y prosiguió. – Un gran alpinista, nos representó en muchos eventos, era un orgullo para el país saber que Ali Bulcre llegaba a las cimas más altas del mundo, luego se convirtió en modelo de distintas marcas deportivas, quizás el mejor pagado. Ahora es el mejor empresario en su rama, con una red de gimnasios y tiendas cada día más prósperas, fue el mejor estudiante universitario, graduado cumlaude en economía, según las revistas conforman el mejor matrimonio, para él todo es excelente, todo es medido por una medalla, un trofeo, no existen errores que distorsionen su existencia, se conjugan en una armonía y tú representas su máximo galardón. Una mujer hermosa, inteligente, en la cúspide de su carrera, nada mas y nada menos que una top model, incipiente pero ya famosa actriz, que lo deja todo para casarse con el hombre ideal. Me atrevería a decir que no te ama, que ante la imposibilidad de llevar una vitrina con todos sus reconocimientos dorados te tiene a ti, un trofeo ambulante y así obtiene el mismo reconocimiento, como el de esa revista por ejemplo.
- No puedes asegurar lo que dices, ¿Quién eres?, ¿Cómo sabes tanto de nosotros? –pregunté asombrada.
- Solo soy un hombre que te ama.
Inesperadamente me besó en los labios, y luego de unos segundos me aferré a él, y quise que el tiempo se detuviera en ese instante, nos separamos y me observó a los ojos.
- Siempre besaba tu fotografía, no imaginé que algún día estuviéramos aquí, así.
Se acercó y volvió a besarme, era un beso suave, dulce, lleno de ternura y pasión.
- Debo irme, esto no puede volver a pasar, nunca sucedió. – le dije levantándome.
- No pongas límites a lo que sientes, sé tu misma ante el mundo, tú me deseas.
- Alí me espera, le dije que a esta hora estaría en casa.
- ¿Nos veremos mañana? – Preguntó preocupado.
- A esta misma hora. – Respondí apresurada.

Esa noche Alí me dijo que asistiríamos a una fiesta con sus amigos, le expresé varias excusas para no ir pero se molestó.
- Ayer cuando saliste con tu amiga del alma no tenías ningún pero. – Dijo.
- En realidad me siento un poco mal, pero si quieres ve solo. – Le respondí.
- No. No voy a ir, me quedaré aquí contigo como dos ancianos viendo TV.
- No te estoy obligando, no quiero dañar tus planes, si voy estaré con mala cara.
- No importa. – Dijo sonriente. – lo importante es que estemos juntos, al lado de mi esposa, mi mujer hermosa.
Recordé las palabras de Jim, ¿será que ese desconocido podía saber más de vida que yo misma? ¿Es posible que en 4 años yo no haya aprendido a conocer a Alí?
- ¿Crees que mis ojos son muy grandes? – Pregunté.
- No, son hermosos… normales, además son de un color impresionante.
Su respuesta me decepcionó, me pareció hipócrita, esperaba que dijera que eran horribles, como últimamente los estoy empezando a ver.
- ¿Irás conmigo? Estaremos solo un rato. – Dijo suplicándome.
Estuvimos hasta el amanecer, todo tan normal, tan aburrido, me sabía al pie de la letra sus conversaciones, yo era el eje central de todo, y luego su otro tema predilecto: Las montañas más altas. Observando bien a quienes le rodean pienso que nadie lo soporta.
(Continuará)

© Jesús Maury, 2007. Todos los derechos reservados.

jueves, 3 de enero de 2008

DESENTERRANDO ARTES EN EL DIARIO LA VOZ

Gracias al periodista , productor, locutor y actor Alberto Cimino, quien dirige El Universo del Espectáculo por la reseña que hoy jueves 03 de enero de 2008 publica en su columna en el diario La Voz. En la cual tomo textualmente.
Desde aca mi mas sincero agradecimiento así como apoyo a los productos con la calidad que le caracteriza.
a
JESÚS MAURY DICE: SONIDOS Y ACCIÓN
Programa radial se transmite en vivo todos los viernes de 3 a 4 de la tarde a traves de la paginahttp://melfrairadio.com/. Producido y conducido por Jesús Maury este espacio va dirigido a jóvenes y adultos ávidos de sano entretenimiento e información sobre arte y espectáculos, destaca en él principalmente el cine nacional e internacional, tomando en cuenta inicialmente criticas y opiniones de terceros. Aunado a esto habrá reportajes sobre cantantes o bandas, comentarios sobre nuevos discos, etc., añadiéndole información sobre Televisión nacional e internacional. Acompañado de la mejor música actual y de los 90 en genero pop y rock. Además muy pronto se le incluirán encuestas, concursos y entrevistas.
a
JESÚS MAURY CAMALEON UN RATO HABLANDO EN LA RADIO Y OTRO ESCRIBIENDO SU BLOG “DESENTERRANDO ARTES Y MAS”
http://www.jesusmaury.blogspot.com/ es una bitácora donde este talentoso artista venezolano busca exponer en gran medida el arte anónimo, el de aquellos artistas que desde su atelier o habitación, pintan, escriben, esculpen, etc., y las masas no lo conocen. Así también es una
ventana para dar a conocer todo lo estético, armonioso y artístico de nuestro medio cultural: Teatro, Cine, Radio y TV. A través de opiniones, comentarios, reportajes y entrevistas.
Actualmente Jesus Maury se encuentra escribiendo su primera Novela “El Máximo Galardón” y la RadionovelaDemonia” para “El Universo del Espectáculo”. Mucha suerte le deseamos a este joven talento venezolano.
a
Y gracias también a cada una de las personas que visitan esta bitácora!

miércoles, 2 de enero de 2008

DEFICIT DE ATENCION SOCIAL. ¡¡haz tu trabajo!!

No es una publicidad para el banco, tampoco están haciendo (que yo sepa) algo cultural... me valí del "Y Más" de mi blog, para lamentablemente iniciar el año... y es que una vez leí en el blog de Alex Goncalvez toda su travesía para que le repusieran la tarjeta de crédito de dicho banco, en el que la atención brilla por su ausencia. (Y cabe destacar que no lo logró en el tiempo que lo requería).
En el diccionario de esta entidad bancaria ATENCIÓN y CALIDAD no aparece. Creo que EFICIENCIA tampoco.

Mi caso al menos no es tan grave y urgente como el de Alex, pero si fastidioso.

Resulta que los estados de cuenta de mi TDC llegan a la empresa donde laboré hasta Noviembre, desde el momento que pensé renunciar me dirigí a los bancos a cambiar mi dirección de correspondencia. Estando en el BANCO DE VENEZUELA luego de esperar varias horas que los Representantes de Servicio o Promotores dialogaran con sus amigos, se hicieran las uñas y tomaran café, fue mi turno. Les comunico que tan solo quiero cambiar mi dirección, la chica (ni tanto) me dice que no puede hacerlo, es una función que exclusivamente se hace por teléfono.

!¿Que tipo de sistema tienen?! ¿Será que si su mamá o su esposo solicitan el mismo servicio les dirá lo mismo?, yo que trabajé en banco conozco esta treta, es para poder atender muchas mas personas y delegar responsabilidades menores. Una forma de agilizar.

Sería muy fácil alzar el auricular y llamar al 02124092442, lo que TODOS los clientes del Venezuela sabemos es que o hay un solo operador, todos están tomando café u otras bebidas, o NOS ODIAN. Comunicarse con un operador es IMPOSIBLE. Suceden dos cosas
1. Te hacen esperar 30 minutos... ya con el cel en altavoz en el minuto 31 cuelgo, pensando en el saldo y la desesperación de estar pegado atento a que al fin hable el operador.
2. Cuelgan la llamada.

La otra alternativa llamar desde el teléfono rojo. El que está dentro del banco, cada persona que lo toma dura aprox 1 hora, y el resultado puede ser similar al llamar de tu casa, la única ventaja es que es gratis, pero puedes durar tres horas para nunca hablar con el operador.


Solución: Seguir buscando mensualmente mi estado de cuenta en la anterior empresa, menos mal me los guardan y en estos tres meses que he ido a buscarlo no ha habido problema.

De igual modo considero que "BUENOS DÍAS, PERMISO, ¿COMO ESTÁ? POR FAVOR" a veces como que no resulta, probaré otra estrategia.. la de pegar 4 gritos e insultar. Para que me resuelvan el cambio de dirección.

Ah! podría hacerlo por Internet, pero necesito una clave... la clave la da el operador telefónico.. (leer arriba lo que sucede)
!O sea!